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Filosofía

Ergonomía dinámica: Siempre en equilibrio perfecto

Una silla HÅG equilibra el cuerpo de forma intuitiva, asegurándose de que esté sentado lo más correctamente posible. De acuerdo con nuestra filosofía, la siguiente postura sentada es siempre la mejor. Todas nuestras sillas están diseñadas para permitirle mover el cuerpo entero, sin pensar en ello. De esta forma aumenta sus prestaciones y mantiene su bienestar. Siempre estará preparado para un nuevo movimiento y una nueva tarea.
 

Diseñada para el cuerpo humano

Nuestro cuerpo no está pensado para permanecer sentado, sino para la variación y el movimiento.

Nos llamó la atención el hecho de que hubo una época en la que la gente podía permanecer sentada durante horas a caballo. Comprendimos que esto era algo que tenía que ver con la postura recta y el uso activo del cuerpo, incluso manteniéndose los jinetes esencialmente sentados. Nos dimos cuenta de que los pies desempeñan un papel muy importante a la hora de estar sentados durante largos periodos. A los jinetes, aunque iban sentados, las espuelas les permitían mantener más activo el torso: esto fue una observación clave, ya que la actividad de los brazos resulta esencial en el trabajo de oficina.

También nos inspiramos en los niños que, como siempre, tienen mucho que enseñarnos. Su “jornada laboral” es sumamente variada, con constantes movimientos y cambios de postura. A medida que van creciendo, se les recrimina para que se “queden quietos”. Pero... no estamos diseñados para quedarnos quietos, sino para llevar una vida de plena actividad.

Variación y movimiento

No estamos diseñados para quedarnos quietos, sino para movernos y cambiar de postura.

El movimiento es natural, necesario, nutritivo y cómodo. La vida es movimiento. Debido al drástico cambio experimentado en nuestra forma de vida, el movimiento, incluso estando sentado, se ha convertido en algo esencial tanto para mantenernos sanos como para trabajar eficazmente. Cuando estamos sentados en el trabajo, concentrados en una tarea, solemos mover las manos, los brazos y la cabeza, pero con frecuencia “nos olvidamos” de las piernas, que permanecen “aparcadas” e inmóviles. Y esto afecta al cuerpo entero. ¿Ha notado usted lo cansado que se encuentra tras largos periodos de estar sentado? Las sillas HÅG le estimulan a mover los pies.

En permanente equilibrio perfecto

El equilibrio es el punto de partida ideal para el movimiento.

Para conseguir estar sentado de forma dinámica, se necesita un Mecanismo de Movimiento Equilibrado™ y mandos de fácil manejo a la hora de personalizar los ajustes de la silla. Una vez alcanzado ese equilibrio, el cuerpo, sentado en una posición determinada, controla la silla, decidiendo cuándo moverse y cuándo no.

Movimiento de la totalidad del cuerpo, sin pensar en ello.

El Mecanismo de Movimiento Equilibrado™ es exclusivo de las sillas HÅG. En una silla HÅG, el canto delantero del asiento se inclina hacia arriba cuando usted lo hace hacia atrás, y hacia abajo cuando se inclina hacia delante. De esta forma se estimula el movimiento de los pies, activando por tanto los mecanismos de circulación de las partes inferiores de las piernas (“el corazón periférico”), mejorando la circulación de todo el cuerpo. Como resultado se consigue una mayor energía y más eficacia en el trabajo.